Los tensioactivos, también conocidos como agentes tensioactivos o sustancias de superficie activa, constituyen un grupo clave de ingredientes auxiliares utilizados en la industria cosmética. Presentan propiedades humectantes, solubilizantes, emulsionantes, espumantes y detergentes, además de mejorar la solubilidad de los ingredientes activos. ¿Qué son exactamente los tensioactivos y qué papel desempeñan en las formulaciones cosméticas modernas?
¿Qué son los tensioactivos?
Según la definición recogida en el Reglamento de la Comisión Europea 2006/257/CE, un tensioactivo::
“reduce la tensión superficial de los productos cosméticos y favorece una distribución uniforme del producto durante su aplicación”.
Los tensioactivos se conocen comúnmente como agentes de superficie activa o detergentes. Su característica principal es la capacidad de reducir la tensión superficial entre dos sustancias (por ejemplo, agua y aceite), facilitando la unión de compuestos que, en condiciones normales, no se mezclarían entre sí. Esta acción se debe a su estructura molecular. Los tensioactivos suelen estar formados por dos partes: una fracción hidrofílica (soluble en agua) y una fracción lipofílica (soluble en grasas), lo que les permite actuar como un “puente” entre sustancias con diferente afinidad química.
Tipos de tensioactivos
En función de la carga eléctrica que presentan en disoluciones acuosas, los tensioactivos se clasifican en cuatro categorías principales:
- Tensioactivos aniónicos – Son los tensioactivos más utilizados en productos de limpieza como jabones, champús y geles de ducha. En concentraciones elevadas pueden resultar irritantes para la piel. Entre ellos se incluyen Sodium Lauryl Sulfate (SLS), Sodium Dodecyl Sulfate (SDS) y Sodium Coco-Sulfate (SCS).
- Tensioactivos catiónicos – Debido a sus propiedades suavizantes y antiestáticas, así como a su capacidad de unirse a la fibra capilar, se emplean principalmente en productos para el cuidado del cabello. Ejemplos habituales son Quaternium-23 y Cetrimonium Chloride.
- Tensioactivos no iónicos – No presentan carga eléctrica en soluciones acuosas y se caracterizan por una acción más suave en comparación con los tensioactivos aniónicos y catiónicos. Por ello, se utilizan con frecuencia en cosméticos destinados a pieles sensibles, secas o propensas a la irritación. Ejemplos representativos son Lauryl Glucoside, Decyl Glucoside y Cocamide DEA.
- Tensioactivos anfóteros – Pueden presentar carga positiva o negativa en función del pH del medio. Se emplean habitualmente junto con otros tipos de tensioactivos para reducir su potencial irritante. Algunos ejemplos son Cocamidopropyl Betaine, Coco-Betaine y Disodium Cocamphodiacetate.
Aplicaciones de los tensioactivos en cosmética
En las formulaciones cosméticas modernas, los tensioactivos desempeñan diversas funciones esenciales:
- Acción limpiadora – Como agentes de superficie activa, los tensioactivos se unen fácilmente a partículas no deseadas, facilitando la eliminación de suciedad, impurezas y restos de maquillaje. Los tensioactivos aniónicos, como el SLS, destacan por su elevada capacidad detergente y espumante.
- Acción emulsionante – Gracias a su estructura molecular y a su capacidad para reducir la tensión superficial, los tensioactivos desempeñan un papel fundamental en la estabilización de emulsiones, es decir, mezclas de fases naturalmente inmiscibles como el agua y los aceites. Una selección adecuada del tensioactivo permite obtener una textura homogénea y prolongar la vida útil del producto.
- Formación de espuma – Las propiedades espumantes de los tensioactivos facilitan la distribución uniforme de productos como jabones, champús y geles de ducha sobre la piel y el cabello.
- Efecto suavizante y acondicionador – Los tensioactivos catiónicos se unen a la fibra capilar, aportando propiedades suavizantes y acondicionadoras en productos para el cuidado del cabello. Mejoran la suavidad, reducen la electricidad estática y facilitan el peinado.
En la actualidad, la industria cosmética utiliza principalmente tensioactivos sintéticos, que pueden presentar potencial irritante o alergénico y una biodegradabilidad limitada. Como alternativa innovadora, los biosurfactantes están ganando cada vez mayor relevancia.

Biosurfactantes: tensioactivos innovadores
Con el creciente interés por la cosmética natural y la producción sostenible y “verde”, los biosurfactantes despiertan un notable interés entre las marcas cosméticas innovadoras. Se trata de tensioactivos biodegradables producidos por microorganismos —principalmente bacterias, y en menor medida hongos o levaduras— o derivados de materias primas renovables. Estos ingredientes se caracterizan por su bajo impacto ambiental, su reducida toxicidad y su acción suave sobre la piel. Gracias a estas ventajas, los biosurfactantes resultan especialmente valiosos en el desarrollo de formulaciones cosméticas ecológicas y productos destinados a pieles sensibles, como los de niños o personas mayores.
Ejemplos de biosurfactantes utilizados en cosmética
Los biosurfactantes pueden dividirse en dos grandes grupos:
- Biosurfactantes de bajo peso molecular – Reducen eficazmente la tensión superficial e interfacial. Entre ellos se incluyen:
- Glicolípidos – compuestos por una fracción hidrofílica de carbohidratos y una cadena lipofílica de ácidos grasos. Según el tipo de azúcar presente, se clasifican en ramnolípidos, soforolípidos, trehalolípidos o celobiósidos.
- Lipopéptidos y lipoproteínas: formados por una parte peptídica hidrofílica y una cadena lipídica lipofílica. Ejemplos representativos son surfactina, viscosina, fengicina y liquenisina C.
- Biosurfactantes de alto peso molecular – Se utilizan principalmente como agentes estabilizantes de emulsiones. Entre los tensioactivos poliméricos destacan emulsan, biodispersan, alasan y liposan.
Literatura:
- Lukic M, Pantelic I, Savic S. An Overview of Novel Surfactants for Formulation of Cosmetics with Certain Emphasis on Acidic Active Substances. Tenside Surfactants Detergents, 2016; 53(1): 7-19.
- Moldes AB, Rodríguez-López L, Rincón-Fontán M i wsp. Synthetic and Bio-Derived Surfactants Versus Microbial Biosurfactants in the Cosmetic Industry: An Overview. International Journal of Molecular Sciences. 2021; 22(5): 2371.
- Musiał C. Rola i zastosowanie glikozaminoglikawnów w trychologii i kosmetologii. Aesthetic Cosmetology and Medicine 2021; 10(1): 33-37.
- Stępieniowska A. Biosurfaktanty w kosmetykach [w:] Chwil M, Denisow B. Wybrane aspekty biokosmetologii. Wydawnictwo Uniwersytetu Przyrodniczego w Lublinie, Lublin 2021.


