Propiedades y acción del aceite de germen de trigo:
El aceite de germen de trigo se distingue por su rico perfil de ácidos grasos. En su composición predominan el ácido oleico (C18:1 – 35–65%) y ácidos saturados, como el palmítico y el esteárico, presentes en proporciones equilibradas. Uno de los componentes más característicos de este aceite es su alto contenido natural de vitamina E (tocoferoles), responsable de sus potentes propiedades antioxidantes. Los tocoferoles protegen los lípidos de la oxidación y las células del estrés oxidativo. La presencia de vitaminas A, D y vitaminas del grupo B aumenta aún más su valor biológico.
En aplicaciones cosméticas el aceite presenta acción:
- regeneradora y nutritiva,
- mejora de la elasticidad de la piel,
- reducción de la pérdida de agua por la epidermis,
- calmante de irritaciones y estados inflamatorios.
Gracias a sus propiedades emolientes forma una delicada capa protectora sobre la superficie de la piel, mejorando su suavidad y tersura. Se utiliza frecuentemente en cosméticos destinados a pieles secas, maduras y que requieren regeneración intensiva.
En aplicaciones alimentarias el aceite de germen de trigo constituye una fuente natural de ácidos grasos insaturados y antioxidantes. Su presencia en la dieta puede contribuir al mantenimiento del metabolismo lipídico normal y a la protección de las células frente a la acción de los radicales libres. Debido a su alto valor nutricional se utiliza como componente de complementos alimenticios y aceite funcional.
Aplicación del aceite de germen de trigo:
El aceite de germen de trigo tiene amplia aplicación en:
Cosmética:
- cremas y bálsamos regeneradores,
- productos antiedad,
- aceites de masaje,
- cosméticos para el cuidado de pieles secas y sensibles,
- preparados para cabellos secos y dañados.
Industria alimentaria y de suplementación:
- como aceite funcional,
- en cápsulas oleosas,
- en productos que enriquecen la dieta en vitamina E,
- como componente de mezclas oleosas.




