L-leucina – suplementación
La L-leucina se encuentra naturalmente en productos como la carne, el pescado, los huevos, los lácteos y algunas plantas ricas en proteínas. Sin embargo, la suplementación con L-leucina está recomendada en casos de entrenamientos intensivos o dietas con mayores necesidades de regeneración y anabolismo. Este aminoácido inicia la síntesis de proteínas musculares y regula vías metabólicas clave, como mTOR, que es responsable de suministrar nutrientes a los músculos y apoya su regeneración y desarrollo.
La suplementación con L-leucina antes del entrenamiento aumenta la resistencia y permite ejercicios más largos e intensos. Por otro lado, su consumo después del entrenamiento favorece una recuperación más rápida y reduce el riesgo de catabolismo muscular.
Efectos de la L-leucina
La L-leucina, como componente principal de los BCAA, apoya tanto los procesos anabólicos como anticatabólicos en el organismo. Esto significa que no solo contribuye a la construcción de nuevo tejido muscular, sino que también previene la degradación de las fibras musculares existentes durante el ejercicio físico intenso. De esta manera, la L-leucina ayuda a mantener un balance positivo de nitrógeno, que es crucial para el desarrollo muscular. Además, este aminoácido influye en la secreción de insulina, una potente hormona anabólica que permite un mejor aprovechamiento de los nutrientes suministrados a los músculos.
Adicionalmente, la L-leucina demuestra la capacidad de reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Apoya al organismo no solo a nivel físico, sino que también influye positivamente en el funcionamiento del sistema nervioso. Mediante la activación del llamado centro de saciedad en el cerebro, puede ayudar a controlar el apetito.
La deficiencia de este aminoácido puede conducir al debilitamiento del organismo, la disminución del rendimiento físico, así como a trastornos del bienestar como fatiga, mareos y estado de ánimo bajo.
La L-leucina actúa como protector del tejido muscular en personas mayores, donde los procesos regenerativos son más lentos. Los estudios han demostrado que la suplementación con L-leucina en personas de edad avanzada mejora la movilidad y la calidad de vida, previniendo la pérdida excesiva de masa muscular.






