Rizoma

El rizoma es un tallo subterráneo engrosado de la planta que actúa como órgano de almacenamiento, supervivencia y propagación vegetativa. A diferencia de la raíz, el rizoma posee yemas, nudos y entrenudos, lo que le permite producir nuevos brotes aéreos y raíces adventicias. Esta parte de la planta es especialmente rica en compuestos biológicamente activos, que a menudo se encuentran en concentraciones considerablemente mayores que en los tallos o las hojas. Por este motivo, los rizomas constituyen una valiosa fuente de materias primas para las industrias de los complementos alimenticios, la cosmética y los productos farmacéuticos.

En los rizomas de las plantas se acumulan valiosos metabolitos secundarios, como alcaloides, saponinas, flavonoides, taninos, aceites esenciales, glucósidos y lignanos. Gracias a la presencia de estos compuestos, las materias primas obtenidas de los rizomas presentan un amplio espectro de actividad, desde efectos adaptógenos, antiinflamatorios y calmantes hasta efectos inmunomoduladores y tonificantes. Como depósito de sustancias que favorecen la supervivencia de la planta, el rizoma desempeña un papel esencial en su estrategia de defensa. Una vez transformadas en extractos, estas sustancias se utilizan para favorecer el equilibrio fisiológico del organismo humano.

Aplicaciones

Las materias primas obtenidas de los rizomas se utilizan tanto en sistemas médicos tradicionales, como el ayurveda y la medicina china, como en la fitoterapia y la cosmetología modernas. Forman parte de preparados destinados a favorecer la inmunidad, el equilibrio hormonal y el funcionamiento de los sistemas nervioso y digestivo. En los cosméticos se utilizan por sus propiedades antioxidantes, calmantes, iluminadoras y reguladoras de las funciones de la piel.